Qué seguros desgravan en la declaración de la renta
Si te interesa saber qué seguros desgravan en la declaración de renta, lo primero que tienes que saber es que, en España, “desgravar” no es una única cosa. En realidad, según tu perfil, un seguro puede reducir la base imponible, dar derecho a una deducción, ser un gasto deducible (si generas ingresos por actividad o por alquiler) o entrar como retribución en especie exenta (en retribución flexible). Por eso, antes de mirar la lista de seguros, conviene encajar tu caso y el tipo de ventaja fiscal que realmente implica.
Desgravar puede ser deducción, reducción, gasto deducible o exención
Cuando alguien pregunta qué seguros desgravan en la renta, muchas veces mezcla conceptos distintos. Y esa confusión es la que provoca errores: creer que un seguro “se mete” siempre en la Renta o que todos funcionan igual. En la práctica, Hacienda no trata igual un gasto de un autónomo, una deducción por vivienda habitual en régimen transitorio o un beneficio salarial vía retribución flexible. Si identificas bien el mecanismo, es mucho más fácil saber si estás ante seguros deducibles en la renta… o ante algo que no corresponde en tu caso.
- Reducción: baja la base imponible (típico en sistemas de previsión social).
- Deducción: reduce la cuota (por ejemplo, vivienda habitual en régimen transitorio si cumples requisitos).
- Gasto deducible: reduce el rendimiento neto (autónomos en estimación directa o propietarios que alquilan).
- Exención (retribución en especie exenta): no tributa hasta ciertos límites (seguro médico pagado por la empresa dentro de un plan de retribución flexible).
¿Cuáles son los seguros que desgravan en la declaración de la renta
Si lo que quieres es una respuesta rápida, estos son los escenarios en los que un seguro (o un producto similar) suele tener encaje fiscal en el IRPF. El matiz importante es que el resultado depende de tu situación: a veces se refleja como deducción, otras como reducción, otras como gasto deducible y, en algunos casos, como retribución en especie exenta.
Seguro de salud
El seguro de salud suele entenderse bien cuando lo miras por la vía correcta: como gasto cuando hay actividad económica o como retribución en especie con exención cuando se articula desde la empresa. La AEAT lo explica en su apartado de seguros de enfermedad.
Seguros vinculados a una hipoteca
Un seguro de vida o de incendios relacionado con tu hipoteca puede tener tratamiento fiscal, pero no por “ser vida” o “ser hogar”, sino porque puede formar parte de la deducción por vivienda habitual en régimen transitorio. La propia Agencia Tributaria explica cuándo aplica este régimen y qué debes revisar para no confundirlo con una deducción general que ya no existe para compras posteriores.
Seguros del inmueble
Cuando obtienes ingresos por alquiler, los seguros del inmueble (por ejemplo, responsabilidad civil, incendio, robo u otros análogos) suelen encajar como gasto deducible del rendimiento, porque se consideran gastos necesarios vinculados al inmueble generador de ingresos. La AEAT lo recoge dentro de otros gastos necesarios para la obtención de rendimientos.
Seguros vinculados al trabajo o al negocio
En actividad económica, la clave no es el “nombre” del seguro, sino su vinculación con la actividad y la justificación del gasto. La base legal del IRPF está en la Ley 35/2006. Con esa lógica, suelen encajar coberturas como responsabilidad civil o baja laboral cuando son coherentes con tu operativa y están correctamente documentadas.
Previsión social: suele ser lo más relevante en IRPF, aunque no sea un “seguro clásico”
Muchas personas meten aquí “planes” y productos de previsión porque es donde más se nota el efecto en IRPF. En estos casos no se suele hablar de “deducción” como tal, sino de reducciones en las condiciones y límites del ejercicio, tal como recoge el Manual práctico de IRPF 2024 de la AEAT. La idea clave (para no repetir lo de más adelante) es que el impacto fiscal depende del producto y de tu situación, no de una “lista de seguros” cerrada.

Guía rápida por perfiles: lo que suele aplicar y lo que no
No existe un “sí” o “no” universal. La clave es tu situación fiscal y el uso del seguro. Con esta foto general te ubicas rápido y evitas respuestas tajantes que luego no encajan con tu caso real. Después, en cada apartado te indico los matices importantes, los límites y el tipo de ventaja fiscal. Así, si vienes buscando qué seguros desgravan en la declaración de la renta, lo aterrizas con criterio y con menos riesgo de equivocarte.
| Tu situación | Qué suele “contar” en la Renta | Cómo se entiende fiscalmente |
| Particular sin actividad | Aportaciones a sistemas de previsión (no “seguro” típico) | Reducción de base |
| Particular con hipoteca antigua | Vida/incendios ligados a hipoteca (si procede) | Deducción (régimen transitorio) |
| Autónomo (estimación directa) | Salud, RC, baja, etc. si están vinculados | Gasto deducible |
| Propietario que alquila | Hogar/RC/impago y otros sobre el inmueble | Gasto deducible (capital inmobiliario) |
| Empleado con retribución flexible | Seguro médico pagado por la empresa | Exención (en especie) |
Ahora te vamos a explicar con más detalle cada uno de estas situaciones para que no te quedes con ninguna duda.
Particular sin actividad económica
Si no eres autónomo, no alquilas inmuebles y no tienes una estructura de retribución flexible, lo habitual es que la mayoría de seguros “clásicos” (hogar, coche, vida “por tu cuenta”) no te generen un beneficio fiscal directo en el IRPF. Aquí es donde más mitos aparecen: se tiende a pensar que “tener un seguro” ya implica deducción, y no funciona así. Aun así, sí existe un bloque muy relevante que muchas personas asocian a “seguro” porque a veces se comercializa con formato asegurador: los sistemas de previsión social.
Planes de pensiones y productos de previsión: esto no es deducción, es reducción
Las aportaciones que hagas durante el año a sistemas de previsión social reducen la base imponible general dentro de límites. Para el ejercicio 2024, la AEAT recoge un límite general de 1.500€ para el conjunto de aportaciones que pueden dar derecho a reducir la base, con incrementos en ciertos supuestos (por ejemplo, por contribuciones empresariales). Puedes consultarlo en el Manual práctico de Renta de la AEAT.
Además, si tu cónyuge tiene rendimientos del trabajo o de actividades económicas bajos, existe una reducción adicional por aportaciones a favor del cónyuge, con límite de 1.000€ en los supuestos previstos.
Si además quieres asegurar protección personal (no solo fiscal), puedes revisar opciones de seguros de vida para complementar tu planificación, sin caer en la idea de que “por ser vida” ya va a deducir como particular.
Particular con hipoteca antigua
Aquí sí puede existir una ventaja fiscal clara, pero solo para quien está dentro del régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual. Desde el 1 de enero de 2013 se suprimió la deducción general, pero si ya te dedujiste antes y cumples los requisitos, puedes seguir aplicándola. La explicación oficial está en la propia AEAT.
Vida e incendios vinculados al préstamo: el matiz que lo cambia todo
Si financiaste la compra (o rehabilitación) con hipoteca y el banco exigía ciertos seguros como condición del préstamo, aquí es donde mucha gente se equivoca: la AEAT señala que, en determinados supuestos, pueden formar parte de la base de deducción “las primas de los contratos de seguro de vida y de incendios” siempre que estén incluidas en las condiciones de los préstamos hipotecarios obtenidos para la vivienda habitual (régimen transitorio).
Cómo comprobarlo rápido
- Confirma que estás en régimen transitorio y que cumples requisitos (AEAT): qué importes se puede deducir.
- Revisa si en las condiciones del préstamo se incluían esas pólizas como requisito (vida/incendios).
- Si estás comparando coberturas o capitales, puedes ver opciones de seguro de hogar y seguros de vida (siempre ajustándolo a lo que realmente necesitas, no solo a la fiscalidad).
Autónomo en estimación directa
Si tributas en estimación directa, el enfoque cambia: aquí no buscas “deducciones” típicas de particulares, sino gastos fiscalmente deducibles relacionados con tu actividad. La regla de oro es sencilla: el gasto debe estar vinculado a la actividad, ser razonable y estar justificado (recibo/factura y registro). En esa lógica, muchos seguros encajan bien, pero no siempre al 100%: depende del uso profesional y de si hay mezcla con lo personal. El seguro para autónomos de iBroke es una excelente opción.
Seguro de salud de autónomo: deducible con límites por persona
La regla está recogida en la Ley 35/2006 del IRPF. En estimación directa, las primas del seguro de enfermedad pueden ser gasto deducible, con un límite máximo de 500€ por persona (y 1.500€ por persona con discapacidad, cuando aplica), en los términos previstos en la norma.
Responsabilidad civil, baja laboral y otros seguros de tu actividad
Si el seguro está directamente ligado a tu trabajo (por ejemplo, responsabilidad civil profesional, cobertura de baja, defensa jurídica vinculada al negocio, etc.), suele tener encaje como gasto deducible, siempre que puedas justificar la relación con la actividad y el pago:
- Responsabilidad civil profesional: si en tu trabajo puedes causar un daño a un cliente o a un tercero (por ejemplo, un error, un descuido o una omisión), este seguro te cubre frente a reclamaciones y gastos legales.
- Baja laboral del autónomo: si una baja te puede cortar ingresos, conviene plantearlo como protección de continuidad.
Recomendación práctica: si un seguro cubre parte personal y parte profesional (por ejemplo, vehículo o vivienda con uso mixto), lo más seguro es aplicar un criterio de proporcionalidad y documentar el uso, en lugar de asumir que es deducible al 100%.
Propietario que alquila un inmueble
Si alquilas una vivienda o un inmueble, tributas por rendimientos del capital inmobiliario y, para calcular el rendimiento neto, puedes deducir gastos necesarios para obtener esos ingresos. La AEAT lo explica con claridad y, dentro de esos gastos, incluye expresamente primas de contratos de seguro sobre los bienes o derechos productores de los rendimientos (por ejemplo, responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales u otros análogos).
Qué seguros suelen encajar mejor cuando eres arrendador
- Seguro de hogar del inmueble alquilado (coberturas tipo incendio/daños/RC del inmueble): suele ser el más habitual dentro de este apartado.
- Seguro de impago de alquiler: además de su utilidad práctica, puede formar parte de ese conjunto de gastos vinculados al rendimiento del alquiler; y, según comunidad autónoma, puede existir alguna deducción autonómica específica en determinados supuestos.
Si quieres reforzar la protección del alquiler con una póliza diseñada para ese riesgo, en iBrok tienes el apartado de seguros de impago de alquiler para orientarte en coberturas y enfoque.
Empleado con retribución flexible
En retribución flexible, lo importante es no llamarlo “deducción” porque no lo es. Aquí el mecanismo habitual es que el seguro médico lo contrate y pague la empresa (o se articule como retribución en especie), y una parte puede estar exenta. La AEAT fija condiciones y límites: las primas no deben exceder de 500 euros anuales por cada persona cubierta (o 1.500 euros por persona con discapacidad). El exceso tributa como retribución en especie del trabajo.
¿Qué revisar para que esté bien planteado?
- Que el seguro se articule correctamente dentro de la retribución (no es “yo lo pago y lo meto” sin más).
- Que se respeten los límites por asegurado y las condiciones exigidas por la AEAT.
- Que entiendas el efecto: no es que “te devuelvan” algo, sino que parte no tributa y mejora tu neto.
Si tu empresa te ofrece este beneficio (o quieres proponerlo), conviene entenderlo bien porque, cuando está bien configurado, puede ser de las fórmulas más eficientes para acceder a un seguro de salud.

¿Qué debes tener en cuenta al contratar seguros que desgravan?
Antes de contratar un seguro con el objetivo de desgravar, es importante tener en cuenta ciertos aspectos que pueden influir en la deducción fiscal:
- Verifica que el seguro cumple con los requisitos y límites legales: No todos los seguros permiten desgravar en la declaración de la renta. Asegúrate de que el seguro que vas a contratar cumple con las condiciones establecidas por la legislación tributaria.
- Ten en cuenta el plazo de contratación del seguro: La deducción fiscal de las primas pagadas por seguros que desgravan solo es aplicable si el seguro ha sido contratado durante el año fiscal en el que se presenta la declaración de la renta.
- Guarda toda la documentación relacionada con el seguro: Es fundamental conservar los recibos de pago de las primas, así como cualquier otro documento relacionado con el seguro, ya que podrían ser requeridos por la Agencia Tributaria en caso de una comprobación fiscal.
- Infórmate sobre posibles cambios en la legislación fiscal: Las leyes fiscales pueden cambiar de un año a otro, lo que podría afectar a las deducciones fiscales de los seguros. Mantente informado sobre posibles cambios en la legislación tributaria para asegurarte de que sigues cumpliendo con los requisitos y límites establecidos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo deducir un seguro de vida “normal” si soy particular?
Depende de para qué lo tengas. En general, un seguro de vida contratado por tu cuenta no da deducción “por existir”. Donde suele entrar es si estás en régimen transitorio de vivienda habitual y el seguro de vida estaba incluido como condición del préstamo hipotecario, dentro de lo que integra la base deducible.
¿El seguro de hogar “nunca” desgrava?
No conviene usar “nunca”. Si eres arrendador, la AEAT contempla las primas de seguros del inmueble como gasto deducible del rendimiento del alquiler.
Y si estás en régimen transitorio de vivienda habitual, pueden existir supuestos relacionados con financiación (por ejemplo, seguro de incendios ligado a la hipoteca si estaba en condiciones del préstamo).
¿El seguro de coche desgrava?
Como particular sin actividad, lo normal es que no. Si eres autónomo y el vehículo está afecto y justificado en la actividad (o hay un uso profesional demostrable), puede existir encaje como gasto en la parte que corresponda, pero exige especial cuidado con la justificación y la proporcionalidad.
¿El seguro de salud “desgrava” siempre?
No. Si eres autónomo en estimación directa, puede ser gasto deducible con límites por persona. Si eres empleado con retribución flexible, suele operar como retribución en especie exenta dentro de límites, no como gasto deducible de tu declaración.
Si eres particular sin actividad y lo pagas tú, normalmente no tendrás ese beneficio fiscal.
¿Hay deducciones autonómicas relacionadas con seguros?
Sí, pueden existir en determinadas comunidades y para supuestos muy concretos (por ejemplo, deducciones autonómicas ligadas a primas de seguros en contextos específicos). Por eso, si tu caso depende de la comunidad, lo prudente es revisar el apartado de deducciones autonómicas del ejercicio correspondiente.