Importar un coche del extranjero: trámites, tiempos y cómo asegurarlo mientras haces gestiones
Traer un coche desde otro país puede salirte redondo o volverse una cadena de “me falta este papel”, “me piden aquello”, “¿y ahora cómo lo muevo?”. La diferencia suele estar en dos cosas: tener claro de dónde viene el vehículo (UE o fuera de la UE) y planificar bien el orden de los pasos para no duplicar gestiones ni perder citas.
Si estás buscando cómo importar un coche del extranjero, piensa en esto como un proceso con tres carriles que se cruzan: Aduanas/Hacienda, ITV/homologación y Tráfico (DGT). Cuando esos carriles se alinean, todo fluye. Cuando no, el trámite se alarga y te obliga a resolver el “mientras tanto”: cómo llevarlo desde puerto o frontera, cómo ir a la ITV y, sobre todo, cómo circular legalmente si aún no tienes matrícula española.
A partir de aquí vas a ver todo sobre importar coche del extranjero trámites paso a paso, con los puntos que más suelen atascar (matrículas provisionales, ITV y Hacienda) y la forma práctica de asegurar el coche solo el tiempo que necesitas.
Lo primero que cambia todo: ¿viene de la UE o de fuera de la UE?
Antes de reunir documentos, lo más útil es identificar el “origen administrativo” del coche. Si viene de otro país de la Unión Europea, el proceso se enfoca en documentación de compra, homologación (CoC o equivalente), ITV para obtener ficha técnica española e impuestos, y luego la matriculación en Tráfico. La DGT lo plantea como una rematriculación para poder circular en España.
Si viene de fuera de la UE, además de lo anterior, entra con fuerza Aduana: la propia DGT indica que hay que rematricular en España “después de pasar por la Aduana” y recomienda informarte previamente en la Agencia Tributaria sobre pasos y pagos.
Esta distinción también afecta a los tiempos, a los justificantes que vas a necesitar y a si podrás o no mover el coche por carretera mientras se completa la matriculación definitiva.
Documentación base: lo que te conviene tener listo desde el inicio
Aunque cada caso tiene matices (compra, herencia, traslado de residencia, etc.), hay un “núcleo” documental que aparece una y otra vez. Aquí es donde suele empezar el caos, porque el coche puede venir con papeles incompletos o en otro idioma y, si no lo revisas al comprar, lo pagas en retrasos después.
Como referencia, para la importación (especialmente si hay Aduana), la Agencia Tributaria indica que la declaración aduanera (DUA) debe ir acompañada, entre otros, de prueba de propiedad, documentación técnica y documento de identidad.
Esto es lo que más te ayuda es reunir y verificar:
- Documento que acredite titularidad (contrato o factura) y documentación original del vehículo.
- Permiso de circulación del país de origen.
- Acreditación de homologación para circular en España: CoC, ficha reducida o, si es anterior a 2002, documentación equivalente/ingeniería.
Tip muy práctico: antes de cerrar la compra, revisa que el VIN/número de bastidor coincide en todos los documentos y que no faltan páginas o anexos. Es el tipo de detalle tonto que te estropea una cita de ITV o una presentación de expediente.
Traslado desde puerto o frontera: cómo moverlo sin meterte en un lío
Este punto importa mucho porque, en la vida real, el coche llega antes que tu matrícula española. A veces entra en camión o contenedor, otras veces lo quieres traer rodando desde una frontera, y cada opción cambia lo que necesitas.
Si el coche llega no autopropulsado (por ejemplo, en remolque o contenedor), la Agencia Tributaria señala que el contrato de seguro de responsabilidad civil obligatoria no sería necesario “si se acredita que el vehículo no se transporta autopropulsado”. Esto encaja con una estrategia muy común: traerlo transportado y evitar el tramo de circulación hasta tenerlo mejor encarrilado.
En cambio, si lo vas a mover autopropulsado (rodando), ojo: la Agencia Tributaria incluye dentro de la documentación el contrato de seguro que ampare la responsabilidad civil obligatoria (y admite certificado de Carta Verde). Y, además, la DGT recuerda que, hasta que no esté matriculado en España, en general no podrás circular; para estos casos contempla la matriculación temporal (placas verdes).
Dicho de forma simple: si lo traes rodando, planifica matrícula temporal y seguro desde el principio, y si lo traes transportado, asegúrate de que el traslado queda bien documentado para no tener dudas en el expediente.
Matrícula provisional: cuándo tiene sentido pedir placas verdes
Cuando escuchas matrícula provisional coche importado, normalmente se está hablando de las placas verdes (permiso temporal de circulación) para poder usar el coche en vía pública mientras tramitas la matriculación definitiva. No es un capricho: es la vía legal que “te salva” cuando necesitas mover el coche para ITV coche importado, gestoría o Tráfico, sin quedarte bloqueado.
La DGT explica que puedes solicitar el permiso temporal si eres propietario de un vehículo aún no matriculado (por ejemplo, “vehículos de importación en proceso de matriculación”) y enumera supuestos como vehículos adquiridos en el extranjero sin matricular o adquiridos con matrícula no española. También especifica que, en esos casos, la validez general es de 60 días y que existe posibilidad de prórroga si no has podido completar la matriculación dentro del plazo.
Además, indica un punto clave que mucha gente pasa por alto: para poder solicitar el permiso temporal por estar “a la espera de la matriculación definitiva”, debes presentar al mismo tiempo la documentación de la matrícula temporal y la solicitud de matrícula definitiva.
Consejo realista: si aún te faltan documentos de fondo (por ejemplo, homologación o traducciones), lo normal es que te convenga preparar el expediente “de verdad” primero, para que la placa verde sea un puente corto y no un parche eterno.
ITV coche importado: el paso que define si el expediente avanza o se atasca
La itv coche importado no es “una ITV más”. En muchos casos, es el momento en el que pasas de tener un coche con papeles extranjeros a tener una ficha técnica española, que es la base para matricular. Y aquí, la diferencia entre llevar el documento correcto o no llevarlo es literalmente perder la cita y sumar semanas.
Según la DGT, para obtener la ficha técnica española debes presentar el vehículo en una estación ITV autorizada; el vehículo debe superar la inspección y, para la revisión, necesitarás el permiso de circulación del país de origen y la acreditación de homologación (CoC, ficha reducida o documento para vehículos anteriores a 2002), además del contrato/factura si no eres el titular que figura en el permiso de circulación. La estación ITV expide y entrega la ficha ITV en formato español.
Aquí te conviene ir con mentalidad de “cita cara” (porque lo es): lleva copias, revisa que todo coincide, y si hay dudas de homologación, resuélvelas antes de plantarte en la ITV. Es el tipo de preparación que te ahorra volver a pedir cita y, con ello, retrasar todo el calendario.
Hacienda y pagos: lo exigido antes de ir a Tráfico
Los impuestos y justificantes son otro cuello de botella típico, sobre todo porque el trámite cambia si el vehículo es nuevo o usado, y si viene de UE o de fuera de la UE. La buena noticia: si sigues el orden correcto, lo normal es que no tengas que repetir pasos.
En importación desde fuera de la UE, la Agencia Tributaria detalla documentación y requisitos ante Aduana (incluido el DUA) y, además, recuerda que si el vehículo se transporta autopropulsado se exige seguro de responsabilidad civil obligatoria.
Para la matriculación (especialmente en UE), la DGT señala que tendrás que aportar justificantes del Impuesto de Matriculación (modelos 576/06/05) y del Impuesto de Circulación, y explica que el impuesto de matriculación se paga una única vez y está vinculado al CO₂ (salvo remolques).
Y si lo que necesitas es orientación sobre tipos del impuesto, la Agencia Tributaria publica los tipos impositivos por epígrafes y por territorio (Península e Illes Balears, Canarias, Ceuta y Melilla), con porcentajes que van desde el 0,00% hasta tipos como 4,75%, 9,75% o 14,75%.

Tiempo para matricular coche extranjero: lo que realmente marca el calendario
El tiempo para matricular coche extranjero no suele depender de “cuántas ganas le pongas”, sino de cuatro factores muy concretos:
- Si la documentación de compra y titularidad está completa.
- Si la homologación está clara (CoC o alternativa válida).
- Si pasas la ITV a la primera y sales con ficha técnica española.
- Si liquidaste impuestos y justificantes sin subsanaciones.
Además, hay un marco que conviene conocer para evitar decisiones arriesgadas: la Agencia Tributaria indica que, si resides en España, no puedes circular con matrícula extranjera y que los propietarios tienen un límite de 30 días para matricular, contemplando matrículas temporales en la DGT hasta completar el procedimiento.
Ese dato no te dice “cuánto tardarás tú”, pero sí te ayuda a planificar de forma legal y realista: si prevés que el trámite se te va a alargar, la opción sensata es preparar matrícula temporal (si procede) y asegurar el vehículo para los desplazamientos necesarios, en lugar de “tirar” con la matrícula extranjera.
Seguro temporal durante traslado y trámites: cubre lo justo, sin pagar de más
Cuando estás importando, el seguro suele ser un problema práctico: necesitas cobertura ya, pero no quieres contratar una anualidad si todavía estás resolviendo ITV, impuestos o placas. La buena noticia es que puedes encajar un seguro temporal de forma coherente con el proceso, siempre que tengas claro el escenario.
Si lo que buscas es asegurar coche solo para traerlo del extranjero, normalmente estás en uno de estos tres casos. Te los dejo ordenados para que identifiques el tuyo en segundos.
1) Matrícula extranjera vigente y desplazamientos puntuales
Aquí encaja lo que mucha gente busca literalmente: seguro por días para coche con matrícula extranjera. La idea es cubrir el traslado y las gestiones imprescindibles (por ejemplo, llevarlo a ITV o moverlo entre puerto, taller y domicilio) sin contratar más tiempo del necesario. En iBrok tienes una opción específica de seguro por días para matrícula extranjera pensada para este tipo de escenario.
2) Placas verdes mientras cierras la matriculación definitiva
Si vas a solicitar matrícula temporal, el seguro debe acompañar ese periodo de circulación. Como la DGT establece que las placas verdes tienen una validez general de 60 días y pueden prorrogarse en determinados casos, te interesa que la cobertura esté alineada con tus desplazamientos reales, no con un “por si acaso” eterno. En ese contexto, un seguro por días para traslado de coche suele resolver el tramo operativo del trámite sin sobredimensionarlo.
3) Coche importado en plena gestión: seguro por días como puente
Si tu necesidad es más general (traerlo, moverlo para ITV, y tener margen mientras cierras impuestos y papeles), lo que estás describiendo es un seguro temporal para coche importado. En iBrok puedes valorar el seguro por días para coche como solución puente.
La regla práctica es muy simple: aseguras el coche por el tiempo en el que realmente va a circular (traslado + gestiones) y, cuando ya tengas matrícula española y uso habitual definido, ahí sí tiene sentido plantear una póliza anual.
Cierra el trámite con tranquilidad y sin improvisar
Si lo que necesitas es asegurar coche solo para traerlo del extranjero, la idea es que solo asegures el coche por el periodo real de traslado y trámites, y cuando ya tengas matrícula española y el coche vaya a circular de forma habitual, ahí sí tiene sentido valorar una póliza anual ajustada a tu uso.
Tu seguro de coche por días
desde sólo
Cuando resuelves el “mientras tanto” con seguridad (matrícula temporal si procede y cobertura ajustada a los desplazamientos), el trámite deja de sentirse como una carrera de obstáculos y pasa a ser un proceso controlado, que es justo lo que buscas.